Como saben bien los que me conocen, me encantan los mapas: Me gusta verlos, me gusta hacerlos y me gusta usarlos para dar respuestas a preguntas complejas. Me gusta el hecho de que se pueden crear mapas sobre casi cualquier cosa. Pero seguramente lo que más me gusta de ellos es que son una herramienta única para evidenciar realidades que suelen pasar desapercibidas pero que ayudan a la comprensión de fenómenos de todo tipo.
Estos últimos años en los que apenas he mostrado actividad en esta web han coincidido con periodos de bastante intensidad, sobre todo en lo laboral. El otro día hablé de una de las actividades que más tiempo me requería, y hoy de otra de ellas: Zaragoza Accesible, el proyecto de mapeado colaborativo de aspectos relacionados con la mobilidad urbana y la discapacidad que ideé en el curso 2015-16 dentro de una cátedra de la Universidad San Jorge y en el que trabajo como investigador principal desde entonces.
El carácter performativo de la acción social constituye una fuerza activa en el desarrollo de la vida cotidiana, en las formas de organización y en la planificación de los entornos urbanos. A pesar del incremento exponencial en la disponibilidad de …
En los dos artículos anteriores hemos hablado de dos casos que evidencian las relaciones existentes entre espacio digital y espacio físico. En ambos subyacía la misma pregunta: ¿Puede una aplicación web o un servicio online afectar la dimensión física de una ciudad? Y también una primera tentativa de respuesta afirmativa: el uso de datos geoespaciales de distinta naturaleza permite tomar decisiones que condicionan el espacio físico, como por ejemplo identificar los lugares donde ubicar comercios o qué lugares son dignos de ser visitados, con la consiguiente actividad económica, constructora (y a veces gentrificadora) que se deriva de ello.
Artículo de la comunicación llevada al XIV Congreso Ibérico “La Bicicleta y la Ciudad” celebrado en Zaragoza en abril de 2017 (La Ciudad de las Bicis: http://laciudaddelasbicis.org/tres-eventos/xiv-congreso-iberico/), cuya presentación final puede verse en el siguiente enlace: http://mapcolabora.org/ciudad-de-las-bicis y aceptado para ser incluido en el libro que se va a editar con las aportaciones más interesantes del congreso.
Resumen
El desarrollo tecnológico y la proliferación de iniciativas colaborativas en Internet ha propiciado la aparición de OpenStreetMap, un proyecto de cartografía temática libre orientado a distribuir datos geográficos de forma abierta.
Este post fue escrito originalmente para el Blog de la Fundación Caja de Arquitectos Este verano, desde las Islas Feroe, surgió una curiosa iniciativa que consistía en poner una cámara y un GPS a las numerosas ovejas que las habitan para posteriormente georreferenciar las imágenes de los lugares por donde pastan. Según los promotores de la iniciativa bautizada como sheep view 360, era una reivindicación que hacían a Google para poder ser incluidos en su Street View y una forma de suplir esta carencia mediante la creación de recorridos en 360º de forma innovadora, low-tech y low-cost, a la vez que ofrecían imágenes de lugares que serían difícilmente accesible con medios tradicionales.
Este post fue escrito originalmente para el Blog de la Fundación Caja de Arquitectos Imagino que a estas alturas todo el mundo sabe de la existencia de Pokémon Go y su mecánica básica consistente en “capturar” Pokemons que se “esconden” en entornos reales de todo el mundo (parques, calles, oficinas…). Para ello es necesario utilizar el móvil, cuya cámara muestra un mundo de realidad aumentada en el que, además de lo que conocemos, se superponen cosas como Pokeparadas o gimnasios y, por supuesto, Pokemons, muchos Pokemons.
Espacio para la creación de mapas colaborativos al servicio de la ciudadanía y como herramientas para la toma de decisiones, compartir experiencias y configurar la forma a través de la que observamos la realidad.